top of page

Sin llenar completamente un lugar

  • Foto del escritor: Max Hernández Calvo
    Max Hernández Calvo
  • 30 abr
  • 3 Min. de lectura

Carolina Kecskemethy indaga en la potencia transformadora de los encuentros a través de formas orgánicas en expansión. Su obra activa un universo vital donde lo biológico, lo simbólico y lo afectivo se entrelazan en constante devenir.


Escribe: Max Hernández Calvo


Sin llenar completamente un lugar, Carolina Kecskemethy
Sin llenar completamente un lugar, Carolina Kecskemethy

“Sin llenar completamente un lugar” gira en torno a los efectos potencialmente transformadores de toda interacción, algo a lo que el título de la muestra alude implícitamente mediante la idea tácita de una ocupación: “llenar [parcialmente] un lugar”: ¿pero de qué y cómo?


Kecskemethy aborda esta capacidad disruptiva de los encuentros de varios modos. Por un lado, recurre a un imaginario poblado de figuras que remiten a fuerzas vitales: semillas, órganos, micelio, raíces, innervaciones, vasos sanguíneos, vulvas, etc. Todas ellas requieren de algún tipo de interacción para desplegarse (como, por ejemplo, la semilla con la tierra y el agua). El rango de asociaciones que la artista pone en marcha nos hace oscilar entre distintas escalas: del tamaño real al universo de lo microscópico. Así, sus formas ramificadas pueden recordar a las estructuras del micelio, raíces, tentáculos, e incluso redes neuronales. Estas formas aparecen creciendo en entornos que se insinúan vivos (como lo sugieren esos fondos de colores vibrantes, contrastes intensos, y formas en tensión), abriéndose paso y ocupando resquicios y grietas como por instinto (idea reforzada por el uso de superposiciones, transparencias y capas).


Sin llenar completamente un lugar, Carolina Kecskemethy
Sin llenar completamente un lugar, Carolina Kecskemethy

Sus formas compactas evocan semillas, órganos del cuerpo (riñones, ovarios, glándulas), huevos, fetos, frutos, entre otros. Estas figuras aparentan encontrarse en pleno proceso de germinación, en gestación, latiendo y funcionando sistémicamente, o en pleno desarrollo. Ello es sugerido por la tensión que la artista crea entre estas formas-icono, altamente sintetizadas, y sus fondos simplificados (áreas de color plano, pocos elementos gráficos), pero también por la relación de proporción que establece entre estas formas y el formato de las obras mismas en las que están inscritas. Se diría que los cuadros apenas logran contenerlas, como si estas formas estuviesen al borde de la eclosión. Sus elementos más visiblemente sexuales, como las vulvas, están trabajadas en colores fuertes y contrastes intensos, mientras que las líneas que las rodean—pinceladas de gran expresividad gestual—las cargan de energía vital.


Sin llenar completamente un lugar, Carolina Kecskemethy
Sin llenar completamente un lugar, Carolina Kecskemethy

Por otro lado, la artista recurre reiteradamente a los formatos dípticos (y en menor medida polípticos), que de por sí entrañan una apuesta por la interacción de las partes que lo componen. Esta opción introduce necesariamente la idea de pareja. Más importantemente aún, un díptico nos presenta una pareja d

e mutua influencia evidente, en tanto que las piezas que lo constituyen forman un todo que es más que la mera suma de sus partes. En esa línea, estos dípticos en sí mismos pueden leerse como una alusión metafórica a la cópula (interacción transformadora por excelencia), en tanto que cada panel “impregna” al otro de su contenido, redefiniendo su sentido.


Más allá de estas interacciones, hay otra a la que Kecskemethy también apunta, y es su relación consigo misma, pues en esta exposición la artista reelabora algunas de sus antiguas preocupaciones estéticas. Su punto de partida es la muestra antológica “El ritmo de mi esternón: cuatro décadas entre Lima y Berlín”, presentada en el ICPNA en 2023, que llevó a la artista a reconectar con intereses temáticos, estéticos y conceptuales explorados años atrás.


Sin llenar completamente un lugar, Carolina Kecskemethy
Sin llenar completamente un lugar, Carolina Kecskemethy

En otras palabras, el lugar que no está completamente lleno (“Sin llenar completamente un lugar”) es también el tiempo mismo: el pasado puede ser retomado para hacer renacer de él posibilidades creativas que no nos eran accesibles desde aquel lugar en el tiempo. Lo que Carolina Kecskemethy nos propone, entonces, es que la ventana de oportunidad para transformar(nos) nunca se clausura del todo.

 

Lugar: Galería Forum

Dirección: Av. Larco 1150, sótano, Miraflores

Fechas: del 7 al 30 de abril

Horario: lunes a sábados, de 11 a.m. a 7 p.m.

Ingreso: libre


Comentarios


Copia de vocablo logo (5)_edited.jpg
  • Instagram

¡Gracias por suscribirte!

bottom of page