Perú emergente: Lo que emerge no pide permiso
- Leyla Aboudayeh

- hace 6 horas
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¿Qué imaginario está construyendo el arte peruano contemporáneo? Perú Emergente reúne a 48 artistas que, desde distintas regiones y lenguajes, proponen nuevas formas de pensar la memoria, el territorio, el cuerpo y la identidad en el Perú de hoy.
Escribe Leyla Aboudayeh

Hay una pregunta que rara vez hacemos cuando hablamos de arte contemporáneo peruano: ¿qué lugar ocupa realmente en nuestra vida colectiva?
La producción artística peruana existe, crece y se transforma con una intensidad admirable. La verdadera pregunta es otra: ¿por qué todavía no ocupa un lugar significativo dentro de nuestro imaginario? ¿Por qué seguimos pensando el arte como un espacio periférico cuando es precisamente allí donde una sociedad ensaya las imágenes con las que aprende a comprenderse?

Perú Emergente nace desde esa inquietud. Lo emergente no es únicamente una generación de artistas. Lo verdaderamente emergente es el imaginario que están construyendo.
Se transforman las relaciones con la memoria, el territorio, el cuerpo, la ciudad, la naturaleza y la historia; aparecen nuevas formas de comprender la interculturalidad y las diásporas. Surge una sensibilidad que encuentra caminos para hacerse visible aun cuando las estructuras culturales todavía no han aprendido a reconocerla plenamente.
Reunir cuarenta y ocho artistas en quince salas de una casa del puerto del Callao no responde únicamente al deseo de exhibir obras. Es una toma de posición cultural, porque una exposición también puede convertirse en una pregunta. No dirigida únicamente al mundo del arte. Dirigida a toda una sociedad.
¿Qué sucede cuando artistas provenientes de distintas regiones, generaciones y experiencias construyen un relato común sin renunciar a sus diferencias? ¿Qué imagen del Perú comienza a aparecer cuando dejamos que sean ellos quienes narren el país?
No encontramos una identidad única. Encontramos un país múltiple. Un país donde la memoria puede sobrevivir en una receta familiar, como ocurre en la pintura de Juan José Burga, donde un estofado heredado de un abuelo pescador, una bolsa de mazamorra morada o unos corazones de pollo revelan que los afectos también se transmiten alrededor de la mesa y que los objetos cotidianos pueden convertirse en archivos de la memoria.

Un país donde las huacas recuperan su condición de seres vivos en la investigación artística de Camila Camargo, quien las escucha antes de representarlas y construye, mediante cerámica, sonido, video y territorio, un lenguaje que nos invita a volver a relacionarnos con ellas desde la experiencia y no únicamente desde la contemplación.
Un país donde la Amazonía deja de ser paisaje para convertirse en cuerpo en la obra de Luna Dannon, cuyos árboles, ríos y seres mitológicos cargan las heridas de las mujeres amazónicas, haciendo visible una violencia que durante demasiado tiempo permaneció naturalizada.
Un país donde Edwin Ccasani convierte el mototaxi, los barrios populares y los trabajadores de la periferia en protagonistas de la ciudad, devolviendo dignidad estética a quienes sostienen silenciosamente la vida urbana.

Un país donde Quim McLauchlan transforma el lenguaje clínico en poesía visual y convierte el cuerpo en un territorio donde conviven ciencia, memoria e imaginación.
Un país donde Marinia Wamani reinventa los símbolos textiles de Huamanga para preguntarse cómo mutan hoy las identidades andinas, incorporando el bordado, los materiales sintéticos y las tecnologías digitales como parte de una tradición que continúa transformándose.

Pero estas obras no construyen un único relato.
Construyen un imaginario en expansión.
Algunas parten de la memoria familiar; otras del paisaje, de los saberes ancestrales, de la arqueología, de la experiencia urbana, de la tecnología, del cuerpo, de la infancia o de las identidades contemporáneas. Cada una abre una posibilidad distinta de comprender el Perú.

Quizá esa sea una de las características más significativas de esta generación: ya no necesita demostrar que el arte peruano puede dialogar con el mundo. Lo hace naturalmente. Sus referencias atraviesan la historia del arte, los saberes populares, la ciencia, la arqueología, la espiritualidad, la tecnología y el territorio con naturalidad. Ya no responden a una única tradición porque pertenecen a un tiempo donde las preguntas importan más que las disciplinas.

Los artistas producen mucho más que objetos. Producen sensibilidad. Inventan símbolos. Ensayan nuevas formas de mirar. Construyen las imágenes con las que una sociedad comienza a pensarse de otra manera. Toda sociedad necesita esas imágenes porque ningún país puede imaginar su futuro sin antes transformar el imaginario desde el cual se comprende a sí mismo.

Quizá por eso el arte nunca ha sido un lujo. Siempre fue uno de los lugares donde una sociedad ensaya lo que todavía no sabe que puede llegar a ser.
Artistas participantes
Santiago Aguayo Mesinas · Paulo César Altamirano Bustamante · Nadia Arce Cerna · Micaela Baca · Yaré Benvenuto Colán · Juan José Burga Novoa · Marcos Calderón · Camila Camargo Reyes · Macarena Cárdenas Benavides · Darwin Jesús Castillo Angulo · André Sebastián Castillo Bravo · Juan Carlos Catacora · Edwin Ccasani · César Chujutalli · Julia Condorcahuana · Luna Dannon Pasquale · Fernando Dolorier · Francisco Durand Padilla · Claudia Espinoza · Rubén Flores Huamaní · Natalia Fukushima · Gabriel Furgiuele Devinatea · José García Chumpitaz · Ángel Roberto Hernández Vela · Christopher Herrera Trujillo · Vanessa Karin · Kioshi · Lucía Lambarri · Aarón López · Gabriela Macha · Yone Makino · Valentina Marín · Quim McLauchlan · Zoila Olguín · Fernando Oré · Sergio Pacheco · Fernando Peña · Diego Paolo Ríos · Darwin Rodríguez · Bryan Quispe · Milagros Quispe Mamani · Mariel Reyes · Andrea Sifuentes Hernández · Víctor Solano · Martín Tokeshi · Evelyn Unchupaico Espíritu · Aure Velásquez · Marinia Wamani.
Curaduría: Luis Lama y Juan Peralta.
Direccion general: Leyla Aboudayeh
Organiza: Fugaz Arte de Convivir. Casa Fugaz, en Monumental Callao. La exposición puede visitarse de martes a domingo, de 11:00 a. m. a 6:00 p. m., hasta el 13 de septiembre de 2026.




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