Llevar el mar de Lima a Londres: la obra de Mariajosé Fernández-Plenge
- Leyla Aboudayeh

- 26 jun
- 4 min de lectura
Con The Sea of Lima, la artista peruana Mariajosé Fernández-Plenge lleva un fragmento del mar limeño a Londres para reflexionar sobre la migración, la memoria y el sentido de pertenencia, en una obra reconocida con el Gilbert Bayes RCA Award 2026.
Por Leyla Aboudayeh

Hay lugares que permanecen en nosotros incluso cuando dejamos de habitarlos. No desaparecen con la distancia. Se transforman. Se vuelven memoria, olor, sonido, paisaje interior. Para la artista peruana Mariajosé Fernández-Plenge, ese lugar es el mar de Lima.
Con The Sea of Lima, la artista ha sido reconocida con el Gilbert Bayes RCA Award 2026, uno de los premios otorgados por la Fundación Gilbert Bayes a los proyectos más destacados del programa de Escultura del Royal College of Art (RCA) de Londres. Seleccionada entre cerca de un centenar de estudiantes, su obra formó parte del RCA 2026, la exposición anual de graduación de una de las escuelas de arte y diseño más prestigiosas del mundo.
Lo que propone Fernández-Plenge es trasladar un fragmento de Lima a una ciudad sin mar, convirtiendo una experiencia profundamente personal en una reflexión sobre la migración, la memoria y la pertenencia.
"La migración tiene muchas formas y motivos", explica. "Más allá de esas diferencias, me interesa explorar el residuo emocional que este proceso deja: la disparidad entre el lugar donde reside el cuerpo y donde el corazón continúa vagando".

Aunque nació y creció junto al océano Pacífico, fue la distancia la que terminó revelándole lo que realmente significaba.
"Crecí con el mar al lado y di por sentado lo que significaba tenerlo", recuerda. Primero vivió en Madrid, luego en Londres y más tarde pasó una década en Nueva York. Fue entonces cuando descubrió que aquello que sentía como una ausencia permanente tenía un nombre.
"He aprendido a valorar la cercanía al mar. Muchas veces lo extrañé sin entender que lo extrañaba: tenía la sensación de que me faltaba algo."
El mar comenzó a ocupar un lugar mucho complejo y menos idealizado. Ya no era solamente una costa o un horizonte, sino un espacio al que acudir para sanar, recordar o celebrar.

"El mar tiene personalidad, colores, sabor, mareas, texturas y sonidos. Está vivo."
Esa comprensión terminó transformándose en el núcleo conceptual de The Sea of Lima.
La obra adopta la forma de un cubo de acero Corten de metro y medio de altura. En sus caras, pequeñas aperturas invitan al espectador a acercarse para experimentar distintos fragmentos del mar mediante sonido, imágenes y un aroma desarrollado especialmente junto al perfumista Gabriel de Carvalho.
"Esta caja es el intento de un imposible: es un recuerdo, un pedazo de la Lima que existe en mi memoria y que intento traer a Londres, una ciudad sin mar."
La experiencia está deliberadamente fragmentada. Quien se acerca debe escoger entre escuchar, ver u oler. Nunca puede acceder a todo al mismo tiempo.
Para Fernández-Plenge, la memoria funciona como una sucesión de fragmentos que reaparecen a través de los sentidos. El olor ocupa un lugar especial dentro de la instalación. La humedad del amanecer limeño, el aire salino y hasta el característico olor a harina de pescado se convierten en detonantes de una memoria profundamente corporal.
"El olor es un sentido con el que se trabaja menos en el arte y, sin embargo, detona recuerdos del inconsciente inmediatamente."

La obra adquiere otra dimensión cuando aparece la figura de su padre.
Durante años ambos compartieron el hábito de ir al mar a conversar. Tras su fallecimiento, sus cenizas fueron arrojadas frente a la playa La Herradura.
Desde entonces, ambos lugares quedaron definitivamente unidos.
"Hay una conexión con él y con el mar desde hace muchos años, que se consolidó cuando murió. El mar es papá."
Aunque esa historia nace de una experiencia íntima, la artista reconoce que conecta con una memoria compartida. Casi toda ciudad costera construye vínculos afectivos con su litoral. En ese sentido, el mar deja de pertenecer únicamente a quien lo recuerda para convertirse también en un espacio colectivo.
The Sea of Lima habla de lo que ocurre cuando una persona vive durante años lejos del lugar donde nació.
La obra se pregunta qué sucede con la identidad cuando cambian tanto el territorio como quien lo habita.
"¿Quién eres cuando vuelves a tu país veinte años después? Has cambiado tú y también ha cambiado el lugar del que vienes. Ambos tienen una nueva identidad."

En un mundo marcado por desplazamientos constantes, guerras, crisis climáticas y migraciones económicas, la pieza trasciende la experiencia individual para convertirse en una reflexión universal sobre el arraigo.
No busca ofrecer respuestas definitivas.
Más bien abre preguntas.
¿Cómo se conserva un lugar cuando ya no se vive en él? ¿Es posible desarraigarse por completo de una cultura? ¿Qué parte de nosotros permanece siempre en el sitio que dejamos atrás?
Paradójicamente, la reconciliación con su ciudad ocurrió durante la pandemia.
Había viajado temporalmente al Perú cuando cerraron las fronteras y quedó imposibilitada de regresar a Nueva York. Lo que parecía una interrupción terminó convirtiéndose en un proceso de transformación.
Desde un taller de arte y cerámica en Chorrillos retomó una relación distinta con Lima, hizo nuevos amigos, comenzó a correr tabla para reencontrarse con el mar y encontró en la comunidad artística un espacio de pertenencia.

"Pienso que la vida me dijo: te toca estar acá. Va a ser duro, pero este tiempo te va a dar mucho. Y así fue."
Esa experiencia ha marcado su manera de entender la pertenencia.
"Uno puede construir varios hogares y habitar distintas versiones de sí mismo."
Así a The Sea of Lima le basta con reunir algunos sonidos, un olor, unas imágenes y un volumen de acero que continúa oxidándose lentamente porque la memoria nunca regresa completa.
Siempre vuelve en fragmentos.
A veces, basta uno solo para sentir que hemos vuelto a casa.




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Los temas profundos intensos sentidos solo necesitan palabras sencillas y sentidas … y eso es una virtud