‘Del todo y su esencia’ Michelle Prazak
- Daniel Bernedo

- 30 abr
- 3 Min. de lectura
La abstracción geométrica en Latinoamérica abrió un campo de exploración donde forma, percepción y pensamiento se entrelazan. En ese horizonte, la obra de Michelle Prazak activa una experiencia visual que tensiona orden, energía y sensibilidad contemporánea.

Hacia la segunda mitad del S. XX en Latinoamérica, la abstracción geométrica —marcada por las vanguardias constructivas, la circulación trasatlántica y la «nueva abstracción» en Estados Unidos— comprendió una diversidad de tendencias y repertorios estético-matemáticos afines a las sensibilidades, exploraciones y sincronías de la región. Tras las coordenadas de la revista Arturo (1944) y el Grupo Madí en Argentina, los pintores geométrico-concretos de Cuba, el neoconcretismo en Brasil y el arte óptico y cinético en Venezuela, se estableció un horizonte de alternativas estructurales, diálogos interdisciplinarios y reinvención de las formas.
En Lima, de la síntesis a la estética formalista, la pintura abstracto-geométrica ha sido un margen alterno que, desde la década de 1990, contempló su examinación histórica y el surgimiento de nuevos relatos. Aquí situamos la práctica de Michelle Prazak (Lima, 1977). Bajo los principios del tiempo, espacio y movimiento— su obra indaga en el territorio de la percepción visual y la infinidad sensorial de posibilidades. Orden, equilibrio y flujo son nociones de una plástica abstracto-geométrica, de expresión minimalista e ilusión óptica, que se fundamenta en los componentes primarios de la línea, el color y la luz. A su vez, la artista configura un escenario de creación elemental desde las potencialidades de la forma, estructura y superficie.

En la búsqueda pictórico-perceptual de Prazak —de contemplación, ejercicio y revisión teórica— radica la prospección de esencias básicas y valores universales de la realidad, relativizados, derivados y traducidos a la experiencia sensorial. Con una intuición lúdica y una formulación incesante, sus procesos comprenden las opciones de minimización, simplificación, repetición y transmutación del [y en el] plano, en diálogo con las dicotomías de lo simple y lo complejo, lo material y lo inmaterial, y la unicidad y la multiplicidad.
En el protagónico total del «Color Field», las gamas energéticas establecen, más bien, un color feeling. En el campo y estructura del «shaped canvas» —el marco irregular de la pintura—, la repetición, simetría y pragmática se orientan a la espacialidad. Mientras que el «flatness» de su pintura configura un campo visionario de experiencias. Ante ello, el espectador es agente activo y productor de múltiples poéticas de la percepción.

En “Del todo y su esencia”, Prazak nos aproxima a fundamentos primordiales y constituyentes de la realidad, como son la materia, la energía y el orden. Bajo una economía de medios, con disposición mínima de elementos y grado máximo de organización, la artista dispone una serie de unidades y sistemas de engranaje, interconexión y expansión. Implícito en la tendencia modular, la volumetría de la superficie y la rotación de energía, se manifiesta una codificación y didáctica de lo elemental —la distribución de área, línea y color— que ofrece al espectador la sensación de espacio en la forma, el tránsito dimensional y la contemplación del uno y el todo.
Artista: Michelle Prazak (Vesper Tzu)
Exposición: Del todo y su esencia
Lugar: Vesper Tzu
Dirección: Av. Angamos Oeste 870, Miraflores
Fechas: hasta el 21 de mayo
Horario: lunes a sábados, de 10 a.m. a 7 p.m.
Ingreso: libre




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