Maneras de estar vivo
- Daniel Bernedo

- hace 1 día
- 3 min de lectura
En Maneras de estar vivo, las artistas Alice Wagner, Andrea Tregear, Luisi Llosa, Nicole Franchy y Mariú Palacios exploran nuevas formas de relacionarnos con la naturaleza. A través de diversos lenguajes y materialidades, la muestra invita a reconocer la interdependencia entre seres vivos, territorios y ecosistemas, replanteando nuestra presencia en un mundo compartido.

La manera humana de estar vivo,
enigma entre los enigmas,
solo adquiere sentido si está entramada
con los otros miles de maneras de estar vivo
que los animales, vegetales, bacterias
y ecosistemas reivindican a nuestro alrededor
Baptiste Morizot (2021)
En su libro Maneras de estar vivo. La crisis ecológica global y las políticas de lo salvaje (2021), Baptiste Morizot nos sitúa en la crisis ecológica actual, como una crisis de sensibilidad hacia la Naturaleza, donde la hegemonía de lo humano define lo natural y lo no humano como decoro, soporte y recurso, minimizando las relaciones, prácticas y afectos con los seres vivos y el ecosistema. Ante ello, propone una reconexión sensible —reaprender a ver—, aperturar nuestro imaginario, reivindicar nuestra animalidad, atender a la interdependencia y reconocer el orden y agencia de las formas de vida, para lograr la conciliación, coexistencia y consideración con el mundo vivo.

Izquierda: Andrea Tregear, derecha: Alice Wagner
En el panorama del Sur Global, de identidades enraizadas a la posición, pertenencia y territorio, los últimos años han manifestado la (re)configuración del vivir y habitar con el ecosistema bajo los principios del respeto, reciprocidad y sostenibilidad. Desde sus «maneras de vivir» y «maneras de crear», donde enuncia la experiencia sensible y la poética material, las artistas —Alice Wagner, Andrea Tregear, Luisi Llosa, Nicole Franchy y Mariú Palacios— nos confrontan a cuestionar nuestra posición en la Tierra, a contemplar lo vivo, abrazar lo salvaje y la comunión con lo híbrido, como paso próximo a un modus vivendi equilibrado para todos.
Alice Wagner y Luisi Llosa
Las propuestas artísticas, interdisciplinarias e interconectadas, plantean una experiencia inmersiva al «vivir» de historias, íntimas como compartidas, y el «crear» desde inquietudes, sentires y reflexiones encarnadas. A su vez, la potencia, diversidad, pero sobre todo organicidad de las materialidades planteadas —textil, piedra, pastel, cerámica, acrílico y madera— establecen un ecosistema de latencias y alternancias. Bajo coordenada temporal y apertura interpretativa, nos adentramos en las «maneras del estar vivo».
En “Humanidad residual”, Luisi Llosa presenta una composición pétrea, con aplicación de dorado, y lienzos triangulares de cromática mineral, que revelan lo más profundo de la condición humana en su esencia geológica primaria. Equilibrio y estructura advierten, desde inscripciones en la materia, de la inclemencia del tiempo, la vulnerabilidad humana y los ecos de resiliencia. Hacia la implicancia con el origen y la [re]invención del tiempo, Mariú Palacios aborda la simbología del caracol, cuya simetría bilateral manifiesta el sexo femenino, para afirmar la búsqueda de matrices primordiales, así como la metáfora de [dar] vida.

Desde la agencia de lo animal, en “Amo de la tierra” y “La mirada del Jaguar” —cita a Eduardo Viveiros de Castro—, Nicole Franchy posiciona a líderes animales en su dominio territorial, donde figura y vacío invierten los valores convencionales de representación: se [re]escribe la epistemología de lo no humano y la ontología propia de los seres vivos. Superada la dualidad humana-animal, “Panteísmo” de Alice Wagner propone la [re]composición y [re]significación de los sistemas de creencia para concebir perspectivas alternas, en la multiplicidad de consideraciones, hacia futuros posibles. En la visión, la observación y el ser observado, se apela a una mirada interna de nuestra acción y presencia.
Nicole Franchy
En práctica ritual, “Dile lo que no pudiste decirle” de Palacios hilvana territorios afectivos de homenaje a la existencia, así como raíz de memorias ante la ausencia y la transformación. Así, más allá de lo orgánico y lo artificial, “Naturaleza viva” de Andrea Tregear concilia un ecosistema híbrido de seres bioluminiscentes, que apuntan a reflexiones del colapso ambiental, diálogos interespecies y de coexistencias mutuas y mutables.
En suma, Maneras de estar vivo nos plantea un escenario de revisión, disputa, desestabilización y recalibración de nuestra conciencia existencial con los seres vivos y el ecosistema. Iniciemos pues, en reconocer ese «otro» coexistente desde la observación y relación cotidiana con los procesos y seres naturales de nuestro entorno.
Daniel Bernedo
Curador
Artistas: Alice Wagner, Andrea Tregear, Luisi Llosa, Nicole Franchy y Mariú Palacios.
Exposición: Maneras de estar vivo.
Lugar: Vesper Tzu
Dirección: Av. Angamos Oeste 870, Miraflores
Fechas: hasta el 23 de junio.
Horario: lunes a sábados, de 10 a.m. a 7 p.m.
Ingreso: libre











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