La piedad y la pasión de Coco Bedoya
- Vocablo
- 16 dic 2024
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Actualizado: 18 dic 2024
El artista nacional afincado en Argentina regresa a su ciudad con una sorprendente propuesta: un taller de de dibujo con modelo en vivo.
En su obra, las fronteras se desvanecen: el lienzo es una pulsión citadina, el dibujo es protesta y el arte mismo en un acto de insurgencia. Su pulso late entre la memoria y la rebeldĆa. Viviendo en trĆ”nsito perpetuo entre PerĆŗ y Argentina, Fernando āCocoā Bedoya (Amazonas, 1952) llegó a tierras porteƱas en los estertores de los aƱos setenta llevando el Ćmpetu de una generación marcada a fuego por el compromiso polĆtico.
Forjado en el rigor y la imaginación bajo la guĆa de Cristina GĆ”lvez y en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Lima, absorbió los colores y las texturas de un PerĆŗ convulso. En aquellos aƱos tempranos se unió a colectivos como ParĆ©ntesis y Huayco (1978-1979), donde comenzó a esbozar el lenguaje visual y crĆtico que luego desplegarĆa en los densos paisajes urbanos de Buenos Aires.
AsĆ, a orillas del rĆo de La Plata, Bedoya reinventarĆa la urbe al frente de los colectivos GAS-TAR y CAPa.Ta.Co, que irrumpieron con acciones audaces y cargadas de sĆmbolos. Sus intervenciones urbanas enfrentaron la amnesia y la impunidad de un rĆ©gimen dictatorial que intentaba borrar las huellas de sus crĆmenes. En esas calles, el artista conjugó la memoria colectiva con el arte, transformando el espacio pĆŗblico en un escenario para la resistencia y la imaginación.
Su obra, rica en aristas y resonancias, ha viajado por museos y bienales para testificar su tiempo. Desde el Museo de Arte de Lima (MALI) hasta el Centro Cultural Recoleta, desde el Museo Reina SofĆa de Madrid hasta el Württembergischer Kunstverein de Stuttgart, sus piezas se alzan como testimonios vivos de una bĆŗsqueda que entrelaza lo estĆ©tico y lo Ć©tico. Las bienales de Cuenca, La Habana, Curitiba y Lima han sido tambiĆ©n estaciones en este camino de compromiso y creación.
Pero Bedoya no se limita al acto de crear: su prÔctica se extiende hacia los mÔrgenes, impartiendo talleres en prisiones federales y en escuelas de arte, donde comparte el filo de su experiencia y la densidad de su mirada. Su legado vibra en colecciones públicas y privadas, afirmando su lugar en el mapa indómito del arte contemporÔneo.
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Bedoya no vive entre ciudades: habita en los intersticios del tiempo, en las fisuras de la historia que el arte insiste en resquebrajar. Su obra no busca respuestas sino nuevas grietas por donde pueda filtrarse la luz que incomoda. Porque solo en esa incomodidad sobreviven la memoria y su pulso creativo.
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Mientras el mundo pide silencio, Ʃl se asegura de que el ruido persista, de que la incomodidad sea eterna. Su obra no promete llegar al otro lado, quiere perpetuar el vƩrtigo de cruzarlo. No hay destino, solo el andar. Y en ese andar su arte es resistencia pura.

Informes: tallercocobedoya@gmail.com
TelƩfono: +51 956 184 340

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