Las órbitas de Tschudi
- Czar Gutierrez

- hace 2 días
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En su nueva muestra Transitar la Luna, Patrick Tschudi profundiza en la geometría como memoria ancestral con notación metafórica en el satélite natural. En esta entrevista, el artista revela los procesos, tensiones y revelaciones que configuran su tránsito entre razón, intuición y arquetipos. Inaugura en Forum. Escribe: Czar Gutiérrez

Nada en su trayectoria es lineal: cada serie, cada transición, cada desplazamiento formal es el fragmento de una investigación mayor sobre los arquetipos que subyacen en la experiencia humana. Por eso, hablar con Patrick Tschudi es ingresar a un territorio donde la geometría respira. Desde sus primeras aproximaciones al arte —esa fascinación infantil por la telepatía, el poder de la mente y los fenómenos liminales— hasta sus años de formación entre Lima y Ginebra, su obra ha sido una cartografía constante de la conciencia.

En Transitar la Luna, Tschudi articula cuatro universos que se tensionan y dialogan: las Tramas como campos de memoria, las Deconstrucciones como arqueologías visuales, los Encuentros como choques entre temporalidades materiales y la serie homónima, donde calados de revistas de 1969 se yuxtaponen con patrones ópticos de resonancia ancestral. El resultado es un atlas perceptual donde la Luna abandona su condición astral para convertirse en un estado del ser, una bisagra entre razón e inconsciente.
A continuación, una conversación reveladora en la que el artista desentraña su relación con las geometrías universales, su obsesión por las partes y el todo. Y ese “tránsito” que él mismo define como movimiento entre mundos internos.
En tus primeras aproximaciones al arte, antes incluso de tus estudios formales, ¿qué formas, ritmos o patrones dirías que ya intuías sin saber que se convertirían en el eje de tu futura investigación visual?
Desde que tengo recuerdo, guardo un marcado interés por las posibilidades de la conciencia. En un principio a través de fenómenos paranormales asociados a la mente, cuando de niño me interesaba la telepatía o el poder de la mente para influir en la materia Más adelante, a través de experiencias más concretas asociadas a contextos de carácter ritual, que nos permiten ver lo que se encuentra oculto. Ello derivó en un interés por las geometrías que se perciben en aquellos estados y la pregunta constante sobre los patrones geométricos presentes en prácticamente todas las culturas antiguas. Es así que mi memoria de posgrado, en el 2008, se título “Sobre el fenómeno entrópico en el arte” y portaba su interés sobre los patrones geométricos en distintas culturas del mundo y su posible relación con el origen del arte.
Tu tránsito entre Lima y Ginebra marcó dos geografías perceptuales distintas. ¿Cómo se articuló, en esos años, el diálogo entre una sensibilidad andina y una formación centroeuropea?
Si bien los años en Suiza, me ofrecieron una visión más conceptual de la práctica artística, mis tiempos de formación en el Perú sembraron en mí el oficio. Hace ya algunos unos años que percibo en mi trabajo una integración más sólida entre ambos aspectos. Quizás la constante, a lo largo de ese tránsito, fue el interés continuo por los arquetipos.

En retrospectiva, ¿crees que tu inclinación hacia lo geométrico fue una elección deliberada o el descubrimiento tardío de una estructura interna que ya organizaba tu modo de ver?
El interés por las formas geométricas ha sido recurrente en mi práctica, las utilizaba anteriormente en mis trabajos figurativos a través de formas vectoriales. Pero recién hace unos años comienzo a utilizar los patrones geométricos como resultado del deseo de integrar diversas experiencias de vida y sus visiones asociadas a la memoria arquetípica del ser humano.
¿Cuándo empezaste a identificar la geometría no como lenguaje formal sino como memoria, como vestigio o como huella ancestral de la percepción?
A lo largo de mi vida y a través de diversos encuentros relacionados a procesos introspectivos, donde dichas geometrías se manifiestan y es, a su vez, de donde surge el interés por dichas formas y su relación con el arte de las culturas antiguas.
Tu investigación sobre lo entóptico en HEAD fue pivotal. ¿Consideras que ese estudio te permitió nombrar algo que ya existía en tu práctica o te abrió un campo completamente nuevo de interrogación?
Ese estudio, me permitió constatar que los patrones geométricos, efectivamente, se manifiestan en diversas culturas del mundo. La teoría más posible es que dichos patrones se manifiestan en estados expandidos de conciencia del ser humano (sea a través de rituales, meditación profunda, ayunos, etc.). La información recogida en esa investigación, sumada a la experiencia personal, me sirvieron como base para ir comprendiendo mi propio trabajo.

En una época saturada de narrativas digitales, ¿qué significa para ti trabajar desde una lente fenomenológica del ver, casi arqueológica, que parte del cuerpo y no del algoritmo?
Considero que una práctica no excluye a la otra. La lógica de los algoritmos asociada a la razón/conciencia y el caos de lo sensible, lo oculto, asociado al inconsciente, son parte de una misma materia. Integrar ambos aspectos me interesa en la práctica artística.
Si tuvieras que definir el núcleo duro de tu obra en una sola frase —más que temática, una frase epistemológica— ¿cuál sería?
Arquetipos.

¿Te interesa la geometría como estructura universal o como dispositivo cultural particular? ¿O más bien como un punto en que ambas dimensiones colisionan?
Si bien es cierto que los diferentes patrones geométricos presentes en distintas partes del mundo son inherentes a cada cultura, mi interés se porta más sobre lo que guardan en común y no tanto en sus diferencias. Considero que hay un aspecto en la manifestación de estas geometrías que funciona como estructura universal y deseo dirigir mi trabajo hacia ese campo.
Tus obras parecen oscilar entre la precisión matemática y el pulso orgánico. ¿Cómo negocias esa tensión durante el proceso: permitiendo el accidente o clausurándolo?
Es quizás en esa tensión entre el trabajo manual y la precisión que exigen las formas donde se origina la obra. En algunos casos, el accidente se integra al trabajo y en algunos otros se le niega la posibilidad del mismo. En realidad, depende de lo que cada obra requiera o soporte, a medida que se va ejecutando.
¿Cuál es el rol del tiempo en tu obra: tiempo ritual, tiempo perceptual, tiempo histórico o tiempo expandido?
Mi última muestra en Fórum, en diciembre 2023, se tituló Donde el tiempo no habita. Considero que vengo desarrollando mi obra en un lugar más próximo a dicha concepción del tiempo. Si tuviera que elegir uno de los tiempos que mencionas, diría tiempo expandido.

Ahora vayamos a tu nueva muestra Transitar la Luna, donde nuestro satélite opera como metáfora, estado mental, territorio y límite. ¿En qué momento supiste que sería el eje articulador de esta exposición y no un motivo lateral?
Hace muchos años atrás, recuperé varias revistas de 1969 (Paris Match) sobre la llegada del hombre a la Luna. Las tenía conmigo dando vueltas, siempre con la idea de hacer algo con ellas. Venía entonces trabajando piezas de la serie Tramas y otra de una serie titulada Deconstrucción. Ambas series las encontraba ligadas a procesos introspectivos, al subconsciente, aspectos también relacionados a la Luna tradicionalmente. Mientras avanzaba aquellas piezas para la muestra, las imágenes de las revistas, con una narrativa racional de la Luna, no dejaban de rondar mi mente. Es entonces, durante ese proceso, cuando nace la idea de articular ambos aspectos. En cierta manera, para mí, la vida viene siendo una suerte de tránsito entre ambas formas de concebir la Luna.
Las Tramas envuelven visualmente al espectador. ¿Buscabas generar un espacio inmersivo que funcionara como una antesala sensorial al resto de la muestra?
La serie tramas produce, efectivamente, una reacción envolvente en el espectador, pero la disposición del conjunto de piezas puede variar de acuerdo a como dialoguen entre ellas. Probablemente se generará un espacio inmersivo, pero aún no he podido verlas reunidas en un mismo espacio, Es decir, tengo una idea precisa de lo que quisiera lograr, pero creo que varios aspectos de la muestra serán resueltos con las obras una vez en el espacio.

En las obras de Deconstrucción y Reconstrucción, desmontas tu propio lenguaje hasta unidades mínimas. ¿Qué estabas buscando al fracturar la geometría? ¿Un origen, un resto o un umbral?
A lo largo de mi trabajo he tenido una cierta obsesión con las partes y el todo. En mis trabajos anteriores de pictogramas, la sociedad de masas se descompone en individuos idénticos diferenciables sólo por su contexto y posición. También realicé diferentes proyectos de video-instalación en donde trabajaba con elementos/partículas animadas, que construían, en su discurrir, la obra. O una pieza que realicé en el 2017 titulada Cementerio, compuesta por fragmentos de logotipos de grandes marcas desaparecidas en la crisis económica del Perú de los años 80`s. Así, el concepto de deconstrucción y reconstrucción , fragmentos que reconstruyen nuestra memoria, estuvo siempre presente. Quizás en esta oportunidad los he integrado de una manera más concreta y abierta/abstracta.
La serie Encuentros presenta un choque controlado entre temporalidades materiales: madera ancestral y pintura contemporánea. ¿Representa para ti un punto de tensión o un punto de síntesis?
Los encuentros entre dos elementos generan siempre una suerte de tensión en el espacio que ocupan. Es interesante, para mí, visualizarlos a través de tu pregunta como una tensión no sólo entre ambos cuerpos, sino también entre las temporalidades materiales que mencionas.
Las piezas Transitar la Luna implican calar revistas —fragmentos efímeros del presente— sobre patrones ópticos de resonancia ancestral. ¿Es esta serie una crítica, una reconciliación o una forma de convertir el ruido en memoria?
Las piezas de la serie Transitar la Luna, las percibo como una manera de integrar distintas concepciones que guardamos en torno a una misma entidad: la Luna. Se yuxtaponen imágenes de la llegada del hombre a la Luna (visión racional/consciente de la Luna) con patrones de resonancia ancestral (visión ritual/ introspectiva relacionada tradicionalmente a la Luna).

¿Puedes describir el instante conceptual en que entendiste que el calado, más que un gesto artesanal, era una operación conceptual que revelaba lo invisible de los medios?
El calado es una herramienta que he venido incorporando a mi trabajo ya hace algunos años. No encuentro mejor manera de resumirlo que como lo precisas; “una operación conceptual que revelaba lo invisible de los medios” , aunque podría añadir también como una herramienta de yuxtaposición de ideas.
Si las series anteriores generan gravedad —tramas, capas, tensiones—, ¿dirías que la serie Transitar la Luna es el momento de levitación, de baja gravedad, del tránsito interior?
Quisiera que las piezas de la serie Transitar la Luna estén presentes en la muestra como elementos esporádicos que nos remitan a ese tránsito entre la memoria ancestral y la memoria de la razón.
Finalmente: ¿qué significa para ti “transitar la Luna”? ¿Es un desplazamiento real, imaginario, perceptual, espiritual… o es simplemente otra forma de decir que cada obra es un cráter donde la memoria se ilumina?
Transitar la Luna puede tener, para mí , un significado particular relacionado al tránsito entre la razón y el inconsciente. Pero, honestamente, prefiero escuchar lo que para cada uno pueda significar dicha frase. Y no podría describirlo mejor que con tus propias palabras: “… que invita al silencio, a la suspensión, a la escucha de lo que ocurre ‘entre’ las cosas porque aquí la Luna no es destino, es un estado del ser. El tránsito se vuelve metáfora de percepción, un espacio donde el espectador se comprende a sí mismo en la medida en que se desplaza”.

Galería Fórum
Larco 1150, Miraflores
Fechas: Del 3 de diciembre al 3 de enero 2026.
Horario: Lun-sáb de 11 a.m. a 7 p.m.




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