Ximena Ferrer Pizarro: ¿por qué deseamos ciertas cosas sin cuestionarlas?
- Leyla Aboudayeh

- hace 3 horas
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En Todos los deseos que pedimos, Ximena Ferrer Pizarro construye un universo donde el deseo aparece como una estructura atravesada por tensiones, proyecciones e imaginarios heredados. A través de la autoficción, el color y una iconografía cargada de ambigüedad, la artista desplaza la pregunta del qué deseamos hacia el por qué lo hacemos.
Por Leyla Aboudayeh

¿Cómo entiendes el deseo dentro de la estructura conceptual de la muestra?
Me interesa el deseo como algo que muchas veces no deseamos libremente, sino dentro de estructuras coloniales e imperialistas que moldean lo que consideramos valioso, bello o aspiracional. Mi pregunta es por qué deseamos ciertas cosas sin cuestionarlas: qué hay detrás de eso. Muchas veces el deseo reproduce estructuras de poder, como el deseo de pertenecer, de poseer o de acercarse a ciertos ideales impuestos, pero no me interesa resolver esa contradicción, sino habitarla. Ahí aparece su dimensión más incómoda y más humana.

¿Qué relación propones entre deseo, identidad y construcción de imagen?
Creo que la identidad se construye también a partir de lo que deseamos, incluso cuando esos deseos nos incomodan. Muchas veces deseamos imágenes que nos han sido impuestas o que responden a jerarquías coloniales, raciales o de clase.
En mi trabajo, la construcción de imagen no es solo representación, sino proyección. Las figuras, los objetos y los escenarios son espacios donde esos deseos toman forma. La imagen se vuelve un lugar donde se negocia quién queremos ser, qué queremos tener y qué creemos que nos va a hacer sentir mejor. De dónde provienen esos deseos es otra cosa, y creo que esa es la pregunta que más me interesa abrir, tanto hacia el público como a mí misma.

¿Cómo opera la autoficción como dispositivo dentro de tu práctica?
Yo parto sobre todo desde historias colectivas que muchas veces también son propias o parecen individuales. La autoficción me permite partir de experiencias personales sin quedar atrapada en una lectura literal o testimonial. No busco contar “mi historia” de forma directa, sino deformarla, exagerarla o desplazarla hacia otros cuerpos y situaciones.
Las historias que aparecen en mi trabajo no son necesariamente cosas que yo recuerde o que me hayan pasado a mí, pero pertenecen a un imaginario compartido, marcado por violencias y contradicciones que siguen operando.

¿Qué papel cumplen los personajes antropomorfos en la narrativa de la exposición?
Los personajes antropomorfos, a veces medio caricaturescos, suelen ser fáciles de leer, accesibles. Son intermediarios que me permiten hablar de cosas muy concretas. Generan un espacio de ambigüedad y humor que, a primera vista, puede llamar la atención por los colores y las formas, pero que en una segunda lectura activa algo más complejo.
Esa posibilidad de que operen desde el humor y lo caricaturesco para desactivar una lectura moralizante me interesa mucho.
¿De qué manera el color y lo decorativo articulan el discurso de la muestra?
El color y lo decorativo funcionan como estrategias de seducción. A primera vista pueden parecer ligeros o incluso superficiales, pero en realidad están sosteniendo contenidos más complejos.
En la muestra, los deseos aparecen casi “endiosados”, elevados a la categoría de objeto de culto. Pienso mucho en las iglesias, en cómo se le reza a algo esperando que materialice. En ese sentido, los objetos y aspiraciones que aparecen en la obra funcionan como pequeños ídolos contemporáneos. Lo que me interesa es evidenciar esa relación entre deseo y consumo.

¿Cómo atraviesa tu vida y práctica en Berlín la forma en que piensas y produces esta obra?
Vivir en Berlín ha intensificado bastante mi conciencia sobre el desplazamiento, la identidad y la pertenencia. Estar lejos de Perú no solo hace que ciertos recuerdos, deseos e imágenes se transformen o se idealicen, sino que también observo con más claridad las estructuras que atraviesan esos deseos.
Hay una distancia que no es solo geográfica. Me doy cuenta de que hay cosas que se repiten en el mundo entero y desde ahí se construye gran parte de la obra. La sociedad peruana podría ser un punto de partida, pero las estructuras coloniales e imperialistas en las que vivimos, y sus contradicciones, son mi mayor punto de observación, tensión y, a veces, burla.
Ferrer Pizarro estudió pintura en la Weißensee Kunsthochschule Berlin. Su obra ha sido expuesta internacionalmente en espacios como KINDL – Centre for Contemporary Art, Kunsthalle Mannheim y Galerie im Tempelhof Museum (Alemania), Jorge López Galería y Fundación Sandretto (España), así como en Proyecto Amil (Perú). Su trabajo forma parte de las colecciones de la Berlinische Galerie y el Stadtmuseum Berlin.

Todos los deseos que pedimos podrá visitarse del 12 al 26 de marzo de 2026 en Ekumen (Agusto Tamayo 348, Barranco), con horario de martes y jueves de 4:00 a 6:00 p.m. El cierre de la exposición incluirá una visita guiada a cargo de la artista junto a la curadora Marisabel Arias, el 26 de marzo a las 7:00 p.m.
Fundado a fines de 2023, Ekumen es un espacio independiente de arte contemporáneo en Lima que funciona como una casa de producción, encuentro y experimentación. Su programa articula exposiciones, residencias y actividades públicas desde una lógica colaborativa, entendiendo el espacio no solo como plataforma de exhibición, sino como una estructura afectiva sostenida por vínculos, trabajo colectivo y cuidado compartido.




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